¿Qué es la Blefaritis?

Es una inflamación común y persistente de los párpados. Esta condición es común en gente mayor de 50 años, personas que tienen tendencia a piel grasa, caspa u ojo seco.

Puede presentarse a cualquier edad, incluso en la niñez.

Con blefaritis, tanto el párpado inferior como el superior se recubren con partículas grasas y bacterias cerca de la base de las pestañas.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Enrojecimiento de los párpados
  • Hincahzón y sensibilidad en los párpados
  • Picazón en el ojo
  • Sensación de quemazón
  • Formación de costras pequeñas duras en la base de las pestañas

Recuerde que la higiene es la primera medida en la prevención además acudir a un profesional de la salud visual calificado para evitar complicaciones.

¿Qué la causa?

  • Todas las personas tienen bacterias en la superficie de la piel, en algunas personas, esas bacterias tienden a proliferar en la piel hacia la base de las pestañas.
  • Estas grandes cantidades de bacterias alrededor de las pestañas causan caspa y partículas cebaceas que se forman alrededor de las pestañas y las márgenes de los párpados.
  • También se asocia a la Meibomitis – una disfunción e inamaciós de las glándulas grasas cercanas a los párpados (llamadas glándulas de Meibomio).

¿Cuál es el tratamiento?

A menudo la blefaritis puede ser una condición crónica que puede ser controlada con el siguiente tratamiento:

Compresas tibias:

Con un paño limpio humedecido en agua tibia, se escurre y se coloca encima de los párpados cerrados por lo menos un minuto.

Esto se repite varias veces rehumedeciendo el paño a medida que este se enfría. Esto aoja las escamas y restos alrededor de las pestañas.

Limpieza palpebral:

Lo más recomendable es usar productos diseñados para este fin como las espumas limpiadoras de párpados y pestañas (Frex Clean). También se puede realizar disolviendo un poco de shampoo de bebé en agua tibia y con esta solución realizar la limpieza de pestañas y párpados restregando suavemente la base de las pestañas por cerca de 15 segundos en cada párpado.

Se debe enjuagar con abundante agua y secar con una toalla limpia destinada exclusivamente para este fin, ojalá desechable. Se recomienda realizar esta limpieza únicamente en la noche.

Humectación palpebral:

Esta se realiza después de la limpieza debido a que el limpiador puede resecar el borde palpebral generando incluso más costras. Para ello se puede utilizar aceite de ricino, aplicando una mínima cantidad en la yema de su dedo muy limpio y los ojos cerrados.

Realizar únicamente en la noche.

Ungüentos antibióticos:

Un profesional de la salud visual (optómetra u oftalmólogo) según el caso puede prescribir un ungüento antibiótico. Se aplica con el dedo limpio o un isopo de algodón una pequeña cantidad en la base de las pestañas antes de dormir.

Gotas para los ojos:

Las lágrimas articiales también prescritas temporalmente y aplicadas durante el día pueden ayudar a aliviar el ojo seco y la inflamación.

Buena higiene – Ya que la blefaritis puede ser un problema persistente, deben ser practicados buenos hábitos de higiene en la piel y párpados para prevenir recurrencias. Adicionalmente la limpieza cuidadosa de las pestañas, el lavado del pelo, uero cabelludo y las cejas con shampoo antibacterial también puede ayudar a controlarla.

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