Los lentes de contacto siguen evolucionando

Muchos de nosotros estamos  familiarizados con defectos refractivos como la hipermetropía, la miopía  y el astigmatismo. Estas condiciones  (conocidas técnicamente como aberraciones ópticas) son consideradas de primer orden y en conjunto producen el 85% de los defectos refractivos en el ojo humano.  Sin embargo, existe otra categoría menos conocida: las aberraciones de alto orden (HOA por sus siglas en inglés). Estas son imperfecciones que todos tenemos en mayor o menor grado y que influyen en la calidad de nuestra visión.

Las aberraciones de alto orden se manifiestan especialmente en condiciones de poca luz. Algunas expresiones típicas de estos defectos refractivos son las “colas de cometa”, los halos alrededor de las luces, y la facilidad para encandelillarse, efectos que pueden comprometer tanto la visión de cerca como de lejos. Unos años atrás no existía un mecanismo para medir y corregir este tipo de defectos refractivos.

No obstante, hace unos años varias marcas de lentes de contacto empezaron a experimentar con tecnologías capaces de corregir todo tipo de defectos refractivos, es decir, tanto aberraciones de primer orden como de alto orden. Por lo general estos lentes de contacto blandos están disponibles en formato diario, mensual y multifocal, y no requieren de tecnología adicional para ser recetados por un optómetra.

Un estudio que evaluó el rendimiento de siete marcas de lentes de contacto blandos se determinó que algunas de ellas ayudan a corregir las aberraciones de alto orden, mientras que otras las inducen. Según el estudio, los lentes de contacto blandos Definition fueron los que mejores resultados dieron a la hora de reducir las aberraciones de alto orden, frente a otras marcas de lentes de contacto blandos disponibles en el mercado, como Acuvue Advance, 02 Optix y Night & Day.

Seguramente la tecnología en lentes de contacto seguirá avanzando para ofrecer a los usuarios de lentes de contacto nuevas y mejores opciones que además de corregir defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, también contribuyan a reducir de forma significativa esas imperfecciones de alto orden que influyen en la calidad de nuestra visión.