Alergias oculares

Las alergias pueden afectar diferentes partes del cuerpo, aunque normalmente las más comunes se manifiestan en la piel, en el sistema respiratorio y en los ojos. Las alergias son tan comunes en las sociedades occidentales, que han sido consideradas por muchos como la epidemia del siglo XXI. Actualmente, cerca del 25% de la población sufre de algún tipo de alergia, y la tendencia es que esta patología siga aumentando.

 

Las alergias en los ojos, también conocidas como alergias oculares o conjuntivitis alérgica, son una inflamación de la mucosa conjuntival que produce síntomas como:

 

  •        Sensación de objetos extraños en los ojos
  •        Enrojecimiento del área blanca del ojo
  •        Inflamación de la conjuntiva
  •        Irritación de garganta y a veces tos
  •        Hinchazón y comezón en los párpados
  •        Ojos llorosos
  •        Lagrimeo excesivo
  •        Sensibilidad a la luz

 

¿Qué sustancias pueden desencadenar una reacción alérgica?

El medio ambiente, ya sea en el campo o en la ciudad, contiene una gran cantidad de desencadenantes alérgicos. El polen de las flores suele ser la principal causa de las alergias oculares. No obstante, hay otros factores que pueden provocar reacciones alérgicas en los ojos, por ejemplo:

 

  •        Polvo del hogar y ácaros
  •        Pelo de animales
  •        Moho
  •        Polen
  •        Alimentos
  •        Metales como el níquel y el platino
  •        Látex

 

Tratamiento

La clave para el tratamiento de alergias de los ojos es evitar o limitar el contacto con la sustancia que causa el problema. Para eso, es indispensable identificar qué es lo que desencadena la reacción alérgica. Si es necesario, un alergista puede realizar pruebas de sensibilización, que consisten en reproducir sobre la piel una manifestación de alergia mediante el contacto con posibles alérgenos.

 

Una vez se ha determinado la causa de la reacción alérgica, y de ser necesario, existen diferentes opciones de tratamiento con medicamentos:

  •        Antihistamínicos orales: Los antihistamínicos orales pueden ser de mucha utilidad para aliviar el ardor en los ojos. Sin embargo, pueden causar sequedad.
  •        Antihistamínicos / Estabilizadores de mastocitos: este tipo de gotas ayudan a prevenir alergias oculares. Se utilizan dos veces al día para aliviar picazón, enrojecimiento, lagrimeo y ardor.
  •        Corticosteroides. Son gotas de esteroides que pueden ayudar a tratar los síntomas alérgicos del ojo, crónicos y severos, tales como comezón, enrojecimiento e hinchazón.
  •        Inmunoterapia con inyecciones. Si no logra controlar los síntomas evitando el contacto con alérgenos, usando gotas para los ojos o medicamentos, la inmunoterapia (vacunas antialérgicas) puede ser una opción para el alivio de las alergias oculares. Por medio de la inmunoterapia, usted recibe vacunas con dosis muy pequeñas de alérgenos, las cuales se van aumentando progresivamente para así ayudar a que el cuerpo se vuelva inmune a dichos alérgenos.

 

Consejos prácticos para evitar las reacciones alérgicas (sin medicamentos)

  •        Limpieza del ojo con lágrimas artificiales preferiblemente frías (se pueden guardar en la nevera antes de usar). Estas lágrimas se consiguen sin prescripción médica y se pueden utilizar “a demanda” ya que no son medicamentos. Refrescan, lubrican y ayudan a eliminar alérgenos.
  •        Utilizar cosméticos, jabones y champús hipoalergénicos
  •        Si el polen es un alérgeno para usted, evite salir al aire libre tanto como sea posible cuando los índices de polen sean más altos (en general, a media mañana y temprano en la tarde) y cuando este afuera, use gafas de sol para proteger sus ojos.
  •        Si el moho le causa alergias, recuerde que la humedad alta puede causar el crecimiento de moho. Trate de mantener el nivel de humedad en su casa entre un 30 y un 50 por ciento. Limpie las áreas de alta humedad como sótanos, baños y cocinas con frecuencia, y considere el uso de un deshumidificador en lugares particularmente húmedos.
  •        Si el polvo en la casa le provoca una conjuntivitis alérgica, trate de no exponerse a los ácaros del polvo. Use cobijas especiales para reducir los alérgenos, lave sus tendidos de cama con frecuencia y al limpiar sus pisos, en lugar de utilizar un trapo para el polvo o una escoba, use un trapeador o un trapo húmedo para atrapar los alérgenos.
  •        Si las mascotas son una fuente de alergias para usted, trate de mantenerlas fuera de la casa en cuanto sea posible. Lávese siempre las manos después de tocar a un animal doméstico, y lave la ropa que ha sido expuesta a los animales. Por último, siempre evite frotarse los ojos, pues esto sólo hace que se irriten más.

 

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